Catalina, una mujer de 71 años, pasará otro Día de las Madres en el penal de Santiaguito, donde se encuentra recluida. A pesar de la celebración que representa esta fecha para muchas, ella expresa que no puede festejar, ya que para ella es un momento de tristeza y añoranza.
La mujer, que ha estado en prisión por un tiempo considerable, reflexiona sobre la distancia que la separa de su familia y el dolor que siente al no poder estar con sus seres queridos en un día tan significativo. Catalina menciona que le restan 15 años más de condena, lo que hace que la situación sea aún más difícil de sobrellevar.
Este 10 de mayo, Catalina se une a otras madres en circunstancias similares, quienes también enfrentan la tristeza de estar lejos de sus hijos en un día que debería ser de celebración. Su historia resalta la realidad de muchas mujeres que, por diversas razones, no pueden disfrutar de este día como lo harían en libertad.