El Congreso Nacional Indígena (CNI) ha emitido un comunicado denunciando la grave situación de violencia que enfrentan comunidades indígenas en Guerrero, específicamente en la región de la Montaña Baja. Desde el 6 de mayo, se han intensificado los ataques armados por parte del grupo criminal conocido como ‘Los Ardillos’, que han utilizado drones y agresiones directas contra las comunidades de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán.
Según el CNI, más de 800 familias han sido desplazadas debido a estos ataques, que han durado más de ocho horas en algunos casos. La organización critica la falta de intervención de las autoridades locales, estatales y federales, quienes no han tomado medidas efectivas para proteger a los habitantes de estas comunidades.
Además, el CNI acusa al gobierno de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda de permitir que ‘Los Ardillos’ operen con impunidad, incluso cerca de instalaciones militares. La situación ha generado un clima de temor y desprotección entre los habitantes, quienes han sido víctimas de violencia sistemática. La organización hace un llamado a la comunidad nacional e internacional para que se mantenga alerta ante esta crisis humanitaria.